Mostrando entradas con la etiqueta Zhang Yimou. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Zhang Yimou. Mostrar todas las entradas

REGRESO A CASA (COMING HOME)




TÍTULO ORIGINAL: Coming home. ORIGEN: China. GÉNERO: Drama romántico. DIRECTOR: Yimou Zhang. ACTORES: Gong Li, Daoming Chen, Huiwen  hang. CALIFICACIÓN: Apta para mayores de 13 años. DURACIÓN:105 min.  DISTRIBUIDORA: UIP – Village Cinemas / Golem


Lu Yanshi (Chen Daoming) y Feng Wanyu (Gong Li) son una pareja devota obligados a separarse cuando Lu es arrestado y enviado a un campo de trabajo como un preso político. Liberado cuando termina la Revolución Cultural China, vuelve a casa sólo para encontrar que su amada esposa tiene amnesia y recuerda muy poco de su pasado. Sin poder reconocerlo, espera pacientemente el regreso de su marido, sin darse cuenta que lo tiene al lado.




La nueva película del director Zhang Yimou "Regreso a casa" toca la fibra sensible del espectador con una historia intimista, un drama familiar muy humano, lleno de fuerza , donde la memoria es el eje central de una película, sobre el amor, la dedicación y la paciencia.

La trama nos traslada a principios de los años setenta, en plena Revolución Cultural, Lu Yanshi (CHEN DAOMING) se escapa de un campo de trabajo en un intento de volver con su familia, a la que lleva años sin ver. Por desgracia lo apresan antes de poder reunirse con ella, lo que traumatiza a su esposa Feng Wanyu (GONG LI).


Unos años después, al final de la Revolución Cultural, Lu Yanshi por fin puede regresar a casa legalmente y reunirse con su familia. Pero su esposa Feng Wanyu padece una enfermedad y no le reconoce. Sin embargo, no ha olvidado a su esposo, le recuerda tal como era en el pasado y espera su regreso.

Lu Yanshi se convierte en un extraño en el seno de su familia y decide resucitar el pasado con Feng Wanyu para que recupere la memoria.

Basada en la novela "The criminal Lu Yanshi" (2011) de Yan Geling, conocida autora china, cuyas novelas se han traducido a más de 20 países, también ha realizado numeroso guiones como "las flores de la guerra" (2011) del propio Zhang Yimou, sin embargo la adaptación de esta novela la ha llevado a cabo Zou Jingzhi, creando un guión sencillo, donde a través de tres personajes, es capaz de desarrollar un complejo, emotivo y conmovedor melodrama familiar.

    

Zhang Yimou, es el director más importante e influyente de China y uno de los más conocidos en el extranjero, su cine muestra las tradiciones del país, el pasado cercano como la Revolución Cultural Comunista, dramas intimistas, de poco presupuesto con la mujer como protagonista como "Linterna roja" o la misma "Regreso a casa", pero su filmografía también cuenta con las grandes epopeyas de acción, unas aventuras coloristas, perfectamente coreografiadas como "Héroe" (2002).

Zhang Yimou, domina el tempo de una historia con un ritmo increscendo, que te lleva hasta su conmovedor clímax final, una película perfectamente estructurada, elegante, sencilla, fascinante, desgarradora, mostrando como afecto al pueblo, a la gente sencilla, la revolución cultural, a través de un drama muy humano, donde la paciencia, la dedicación, la ternura del amor incondicional, mostrado por un marido, que lucha junto a su hija, por ser reconocido por su mujer que sufre de Alzheimer, una oda al amor verdadero.


Regreso a casa, es una melodrama de bajo presupuesto, una película muy sólida que destaca por una ambientación sencilla, tan gris como la historia contada, por una iluminación natural e intimista, por las grandes actuaciones de sus protagonistas, Chen Daomig, Gong Li , Zhang Huiwen donde destaca el trabajo de la musa del director, Gong Li, con una interpretación contenida, llena de sentimientos, de verdad y en los maravillosos toques sutiles de piano para llenar de tristeza la pantalla y elevar el cine a la categoría de arte.



             

LA GRAN MURALLA


la última película protagonizada por Matt Damon y dirigida por Zhang Yimou se estrena en España el 24 de febrero del 2017.


Protagonizada por la superestrella mundial Matt Damon y dirigida por Zhang Yimou, uno de los diseñadores visuales más espectaculares de nuestra época (Hero, La casa de las dagas voladoras), LA GRAN MURALLA, de Legendary Pictures, cuenta la historia de una fuerza de élite que defiende con valentía la estructura más emblemática del mundo para la humanidad. La primera película de Zhang Yimou, rodada íntegramente en inglés, también es la mayor producción jamás rodada en China. Acompañan a Matt Damon en el reparto Jing Tian, Pedro Pascal, Willem Dafoe y Andy Lau.

   







                   

AMOR BAJO EL ESPINO BLANCO




Película: Amor bajo el espino blanco. Título internacional: Hawthorn tree forever. Título original: Shan zha shu zhi lian. Dirección: Zhang Yimou. País: China. Año: 2010. Duración: 121min. Género: Drama, romance.Interpretación: Zhou Dongyu (Jing), Shawn Dou (Sun), Xi Meijuan (madre de Jing), Li Xuejian (Zhang), Cheng Taishen (Sr. Luo), Sa Rina (tía). Guion: Yin Lichuan, Gu Xiaobai y A Mei; basado en la novela “Hawthorn tree forever” de Ai Mi. Producción: Cao Hyuai, William Kong, Hugo Shong y Zhang Weiping. Música: Qigang Chen. Fotografía: Zhao Xiaoding. Montaje: Peicong. Diseño de producción: Wu Ming. Distribuidora: Golem. Estreno en China: 16 Septiembre 2010. Estreno en España: 31 Agosto 2012. Calificación por edades: Apta para todos los públicos.




Preciosa historia de amor, cine profundo, sobrio y realista, lleno de poesía,  donde el director Zhang Yimou, retrata el amor puro y pasional, pero lleno de espinas y dificultades, que solo el amor verdadero es capaz de solventar, pasión juvenil en su máximo esplendor.

Basada en unos hechos reales, descritos en la novela homónima superventas de Aimi Zhu, "Amor bajo el espino blanco", narra una desgarradora historia de amor, donde la joven e ingenua Jing (Zhou Dongyu) debe ir al campo para su reeducación, allí descubrirá la pasión gracias a Sun (Shawn Dou), hijo de un militar de élite, ambientada en los años más duros de la  Revolución Cultural China.

La película dirigida por Zhang Yimou, "La linterna roja", (1991) se adentra en la elección de Jing, que se debatirá entre continuar con su nuevo amor o permanecer al lado de su familia a causa del encarcelamiento de su padre por oponerse al régimen, la gran dificultad del film era mostrar un sentimiento tan universal, como el amor,  sin parecer idealizado o empalagoso, cosa que consigue con creces, pero sobre todo destaca el preciosismo de su cine, donde la belleza de cada fotograma es indiscutible, sin olvidarnos la capacidad que tiene para mostrarnos el alma de sus personajes.


Esa sensibilidad se muestra en escenas como “en la que Sun cura los pìes de Jing con una gran delicadeza como si fuesen de porcelana (no quiero desvelar más de esta escena)” o la escena “en la que caminan unidos por un palo y poco a poco, van acortando las distancias que separan sus manos, hasta que se juntan”, cine sencillo pero nunca simple pero sobre todo contundente, donde el mensaje llega al espectador proporcionándole un torrente de sensaciones.

Las características de su cine están presentes en este romance con tonos dramáticos: La mujer como protagonista, retrato de las tradiciones Chinas, Fotografía e iluminación espléndidas, drama contado con delicadeza y sensibilidad, belleza estética y una gran dirección de actores.

Tras tres cintas dedicadas al cine acrobático del wu-su, “Hero”, (2002), “La casa de las dagas voladoras” (2004) y “La maldición de la flor dorada”,(2006) este nuevo título supone el regreso de su director a un cine más intimista, realista, un trabajo sencillo y honesto, donde saca partido a la ternura de ese primer amor que nunca se olvida, donde el espectador sufre junto a sus protagonista, anhelando que llegue a buen puerto, ese amor que todos hemos conocido y con el que fácilmente empatizas.


La trama principal es la historia de amor, aunque muy bien nutrida por unas subtramas, las tradiciones, la revolución cultural, la diferencia social, que no dejan de poner trabas a esa pasión, creando un perfecto retrato de la sociedad china del momento.

“El Espino” es una canción rusa que Sun Jianxin toca con su acordeón, aunque el título de la película surge del árbol encumbrado en la aldea, conocido como el “árbol de los héroes”, simboliza el dolor del pueblo chino en manos de los Japoneses, su amor crecerá lentamente bajo su sombra, donde la joven pareja acabará sintiendo el terrible sufrimiento de la separación, de un amor lleno de espinas, el mismo sufrimiento sentido por los soldados Chinos,  un dolor que toca muy bien en su título, “las flores de la guerra”, (2011).

La película se sustenta en la gran química y el refrescante trabajo de sus dos actores noveles,  Zhou Dongyu y Shawn Dou, son los jóvenes enamorados condenados a no encontrase por su diferencia social, por la distancia, por las tradiciones y el entorno político, aún así saben disfrutar de los momentos que tienen para pasar juntos, Sun aporta luz y alegría al entorno monótono, duro y asfixiante de Jing, evocada a elegir entre su amor, su futuro y su familia. Ambos aportan verdad e intensidad emocional, a unas actuaciones naturales que tiñen de tristeza, el corazón del espectador, a la vez, que inundan sus ojos de lágrimas.

Estamos ante un drama luminoso, casi siempre rodado en exteriores y a plena luz del día, donde el director combina con brillantez los colores complementarios (azules sobre amarillos) para destacar el primer plano, donde las miradas y silencios expresan tanto o más que los diálogos, habituales en nuestro día a día, la música muy bien insertada, siempre en el momento ideal, llena de encanto y se mimetiza con la historia narrada, cuyo ritmo ágil encandila al espectador desde el principio.


Amor bajo el espino blanco, es una película para amantes de las historias románticas, es difícil no sucumbir a sus encantos, osea, su preciosismo estético, su gran sensibilidad, muy cuidada por su director Zhang Yimou que ha sabido dirigir con maestría a unos jóvenes principiantes que brillan con luz propia, Zhou Dongyu y Shawn Dou, llenan de naturalidad y emotividad una trama que llega al espectador que se identifica con ellos, siente con ellos y acaba sufriendo con ellos, así que no olvides los pañuelos para secar tus lágrimas, en una cinta que con méritos propios estaría entre las grandes películas de amor de la historia del cine.
   

  

LAS FLORES DE LA GUERRA




Película: Las flores de la guerra. Título internacional: The flowers of war.  Título original: Jin líng shí san chai.  Dirección: Zhang Yimou. País: China. Año: 2011. Duración: 146 min. Género: Drama, romance. Interpretación: Christian Bale (John Miller), Ni Ni (Yu Mo), Shigeo Kobayashi (Kato), Dawei Tong (Li), Paul Schneider (Tery). Guion: Heng Liu; basado en la novela de Geling Yan. Producción: Weiping Zhang. Música: Qigang Chen.Fotografía: Zhao Xiaoding. Montaje: Peicong Meng. Diseño de producción: Yohei Taneda. Vestuario: William Chang y Graciela Mazón. Distribuidora: European Dreams Factory. Estreno en China: 16 Diciembre 2011. Estreno en España: 8 Marzo 2013.Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.


Basada en un hecho real ocurrido durante la segunda guerra Chino-Japonesa, la toma de Nankín, explora la herida abierta entre ambos países, convirtiéndose en la película más cara de la historia del cine chino (100 millones $), cuyos hechos todavía hoy, conmocionan China.

El contexto de la película es el siguiente; después de tomar Shanghái, las tropas imperialistas japonesas entraron en la ciudad de Nankín, antigua capital de la República de China, el 13 de diciembre de 1937. Durante las siguientes seis semanas, se calcula que el ejército japonés asesinó a cerca de 250.000 civiles, a lo que habría que sumar otras decenas de miles de soldados chinos y 20.000 violaciones, así como saqueos, incendios y otros crímenes de guerra. Pero lo más terrible de la llamada “Masacre de Nankín” o “Violación de Nankín” no fue sólo el número de víctimas, sino las atroces y retorcidas maneras de ejecutar a personas que demostró el ejército japonés, aunque estas, empezaron con el pretexto de eliminar soldados chinos disfrazados de civiles, se afirma que un gran número de hombres inocentes, fueron intencionalmente identificados como combatientes enemigos y ejecutados, así como mujeres y niños. Este punto negro en la historia de la humanidad constituye todavía hoy un importante conflicto histórico, político y social entre China y Japón.


 Este terrible suceso, ya fue llevado al cine en “ciudad de vida y muerte” (2009) magistral película, del director Lu Chuan, donde los hechos son narrados a las mil maravillas con toda su crueldad y dureza, de obligado visionado para todo amante del buen cine.

“Las flores de la guerra”, no se centra en la guerra, sino en un episodio concreto, acaecido en esos primeros días de ocupación Japonesa en la cuidad de Nankín, 13 diciembre de 1937, un retrato sobre la barbarie de la guerra, mostrándonos lo mejor y lo peor del ser humano.

El argumento gira en torno a John Miller (Christian Bale), un enterrador de dudosa moralidad, que cuando va a enterrar a un religioso extranjero recién fallecido, se ve atrapado en medio de la toma de Nankín. Al llegar a la catedral, encuentra a un grupo de jóvenes novicias chinas, que buscan refugio en su escuela. A la catedral también llega un grupo de prostitutas, del conocido “distrito rojo” de la ciudad, arrasado por las tropas invasoras. El oportunismo de Miller, la inocencia de las jóvenes estudiantes y la decadente sensualidad de las prostitutas tendrán que aprender a convivir en medio del horror y la muerte que les rodea, amenazando con entrar en cualquier momento. 


Dirigida por Zhang Yimou, sin duda el realizador chino más importante en la actualidad,  fiel a su estilo personal, es capaz de sorprender al público conciliando poesía y comercialidad,  espectáculo e intimísimo, con un cine audaz, versátil (drama, aventuras, noir,....) capaz de recoger unas tradiciones milenarias y hacerlas universales.

“La linterna roja” (1991) sin duda su obra maestra, donde una mujer joven, era obligada a casarse con un señor feudal q ya tenía 2 esposas cada una vivía en una casa independiente dentro de un gran castillo, posee un exquisito tratamiento del color y una estética, que sedujo al espectador con un film de gran sensibilidad, denominadores comunes de su obra, como veremos a continuación. 

Las características principales de su cine son: La mujer como protagonista, proporcionando una  mirada femenina a la película, las tradiciones, tan importantes en la cultura asiática, su poesía visual, sus títulos siempre son de una gran belleza estética,  apoyada en una excelente fotografía e  iluminación, el espléndido manejo del montaje, con un ritmo que nunca decae, una gran sensibilidad y delicadeza, imágenes tratadas con un mimo y un cuidado sabe tocar la fibra sensible del espectador, habilidad para el drama, una filmografía dramática que envuelve con tonos románticos, “amor bajo el espino blanco” (2010), injusticia social “ni uno menos” (1999) o aventuras “Hero” (2002), el minimalismo en los diálogos, los gestos, las miradas adquieren gran protagonismo, su afán crítico, con la sociedad o la revolución Maoísta, como vemos en “vivir” (1994) y una excelente dirección de actores, cosa rara en directores se siente cómodo dirigiendo a niños y jóvenes a los que sabe sacar todo el partido.


Adaptación de la novela “las 13 mujeres de Nankín”, de Geling Yan, se centra en el papel protector que tuvieron algunos extranjeros durante la ocupación Japonesa en la ciudad de Nankín.

No estamos ante una película bélica, sino ante un capítulo de ella, una historia de personajes, muy humana, de héroes anónimos, que su director lleva hacia su terreno, el drama, cuya estética, llena de luz, belleza y color, una historia oscura, contándonos un relato preciosista, épico, emotivo, sentimental, el resultado una historia conmovedora, de supervivencia, y sacrificio.

Para otorgarle una proyección internacional, se ayuda de uno de los mejores actores del momento, Christian Bale que encarna a uno de tantos europeos que intentaron mediar en el conflicto, un rayo de luz entre tanta oscuridad, realiza una interpretación, llena de matices que se nutre de la contención para expresar todo el horror del conflicto, la réplica se la dan un conjunto de jovencitas y mujeres, todas ellas brillan con luz propia, proporcionando verdad a unas actuaciones tan emotivas como dramáticas, en una magistral trabajo de dirección de actores, donde recupera la exquisita sensibilidad de su mirada sobre la infancia.


El diseño de vestuario es hermoso, llena de luz, color y glamour, una historia triste muy bien potenciada por una banda sonora, que se apoya en unas voces celestiales, cuyas notas musicales nos elevan hasta el cielo, una preciosa armonía, que ni el sonido de tanques y disparos es capaz de apagar.

Se nota que Zhang Yimou, empezó como director de fotografía, pues a ella le otorga una gran importancia. Mientras en el exterior, la fotografía es fría, con iluminación diurna, ambientación vaporosa y movimientos típicos de cámara al hombro, en el interior la fotografía es cálida, la iluminación es escasa donde pocas áreas del encuadre están bien iluminadas, pues la luz entra por los coloridos ventanales de la iglesia, los movimientos de cámara son suaves, con todo ello, el director desea diferenciar entre la frialdad de la guerra exterior y la calidez del hogar que se crea en la iglesia.


Las flores de la guerra, es un estudio sobre la solidaridad humana, en medio del caos más absoluto, una de esas películas que dejan poso y de las que cuesta desprenderte, capta al espectador por su lado emocional, gracias a su humanidad y emotividad,  un drama de gran belleza visual, rodado con gran sensibilidad, cuya trágica historia, llena de tristeza y lágrimas, los ojos del espectador, unos hechos escalofriantes captados por la lente, de uno de los directores chinos más prestigiosos, Zhang Yimou, cuya filmografía es de obligado visionado para todo amante del buen cine.