La bella y el cascarrabias, una película divertida, emotiva,
optimista, sencilla y a su vez reflexiva
Título original: L’étudiante
et Monsieur Henri. Dirección: Ivan
Calbérac. Género: Comedia. Duración: 99 minutos. País: Francia. Reparto: Claude Brasseur,
Guillaume de Tonquédec, Noémie Schmidt, Frédérique. Distribuidora: Karma Films. Fecha
de estreno: 3 de marzo de 2017
El
señor Henri es un viejo gruñón ya jubilado que vive en su apartamento de París.
Aunque es feliz viviendo solo, su delicada salud hace que el día a día sea cada
vez más difícil. En contra de su voluntad, su hijo Paul le convence para
alquilar una de sus habitaciones vacías a Constance, una joven estudiante llena
de vitalidad. Pero en lugar de sentirse agradecido por la compañía de la recién
llegada, Henri utilizará a Constance para sembrar el caos dentro de la familia.
Título: El hombre perfecto. Título original: Un
Homme idéal. País: Francia. Año: 2015. Duración: 97 min. Género: Thriller.
Reparto:Pierre Niney,
André Marcon, Valeria Cavalli, Thibault Vinçon, Marc Barbé, Eric Savin. Distribuidora: Karma
Films. Productora: TF1 Films Production, Mars Distribution, WY
Productions, 2425 Films. Fotografía: Antoine
Roch. Música: Cyrille Aufort. Producción: Matthias
Weber, Wassim Béji. Producción ejecutiva: Oury Milshtein. Distribuidora: Karma Films, A
Contracorriente Films.
Mathieu, de 25 años, siempre ha aspirado a convertirse en un
autor reconocido. Un sueño que parece inalcanzable para él, porque a pesar de
todos sus esfuerzos, sus obras nunca han sido editadas. Mientras tanto, se gana
la vida trabajando en una empresa de mudanzas que dirige su tío. Su suerte
cambia cuando se topa con el manuscrito de un viejo solitario que acaba de
morir. Mathieu se apodera del texto y lo firma con su nombre con consecuencias
imprevisibles.
Película de tacto áspero, pero al morderla, su sabor dulce y amargo se mezclan en el paladar, dejándonos un buen sabor de boca, haciendo que la degustes hasta el final.
En
plena guerra, surge una historia de corte absolutamente pacifista, Mandarinas, la primera coproducción
entre Estonia y Georgia, dos repúblicas que formaban parte con anterioridad de
la URSS.
La
película nos traslada a los 90, donde transcurrió, la guerra de independencia
de Abjasia, un territorio dentro de las fronteras de Georgia.
Una
curiosa alianza cinematográfica, mostrándonos, un rayo de luz y esperanza en
plena guerra, sin necesidad de mostrarla, es capaz de enseñarnos toda su
crudeza, perfectamente narrada por el director Zaza Urushadze, una película de corte independiente tan sencilla
como modesta, llegándote al corazón, tocando la fibra emocional del espectador
de manera magistral.
En
pleno conflicto bélico dos soldados malheridos, un Checheno y un Georgiano, son
acogidos bajo el mismo techo, por IVU un Estonio, mientras van recuperándose de
las heridas físicas, no así de las emocionales, se logra imponer una paz
repleta de gran tensión.
“Te prometo que no lo mataré en tu casa” al
principio la relación entre los combatientes es fría, distante, con unos
silencios atronadores, ricos en gestos y miradas, repletas de odio, la tensión forma
parte de una cinta muy bien ambientada.
Película
de corte teatral, pues posee pocos personajes y un escenario casi único, una
casa de campo, rodeada de naturaleza y rociada por el aroma de las
mandarinas, es el escenario perfecto para mostrarnos una película que habla
de la condición humana, demostrando en todo momento la máxima “el roce hace el cariño”, pues a
base de compartir mesa, diálogos y música, el odio da paso al afecto.
Los
actores, absolutamente desconocidos para mí, hacen un trabajo admirable,
haciendo unas actuaciones absolutamente creíbles.
Mandarinas
es una película de odio, redención, soledad, perdón e injusticia, aprovechando
el símil con la fruta diré, que es una película de tacto áspero, pero al morderla,
su sabor dulce y amargo se mezclan en el paladar, dejándonos un buen sabor de
boca, haciendo que la degustes hasta el final para extraerle hasta la última
gota de su jugo, sin duda una de las mejores películas del año, a bien seguro
te llegará al corazón.