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JACQUES



Título Original: L´Odysee. Dirigida: Jérôme Salle. Guión: Jérôme Salle y Laurent Turner (libro: Jean-Michel Cousteau, Albert Falco). Género: Aventura / Drama / Biopic. País: Francia. Año: 2016. Intérpretes: Lambert Wilson (Jaques), Audrey Tautou (Simone), Pierre Niney (Philippe), Michael Bundred. Música: Alexandre Desplat. Duración: 122 min. Estreno en España: 15 de Septiembre.


1948. Jacques Cousteau (Lambert Wilson) y su esposa (Audrey Tautou) deciden lanzarse a la aventura y cumplir el sueño de Jacques de recorrer los océanos e investigar lo inexplorado, el mundo submarino. Este trayecto, a bordo del Calypso, se convertirá en la odisea de toda una vida dedicada a la ciencia, la fama y la televisión, que convertirá a Cousteau en todo un mito y lo llevará a auténticos paraísos remotos. Pero la de Cousteau es una historia de luces y sombras, también marcada con los conflictos de Jacques con su pareja y sus hijos Philippe (Pierre Niney) y Jean-Michel y por la terrible tragedia que los golpearía unos años después. Cousteau descubrió un nuevo mundo, llega el momento de descubrirlo a él.





Crecí viendo los documentales de Félix Rodríguez de la Fuente y Jacques Cousteau, por eso decidí ir a ver "Jacques", para saber más sobre aquel hombre que me hizo descubrir las profundidades del mar, con su visión, su pasión y su sueño, y ese no es otro que preservar el ecosistema marino antes que sea demasiado tarde.

Lambert Wilson - JACQUES

"Mira todo ese agua, un mundo entero por descubrir", la película no solo nos sumerge, una vez más, en ese precioso mundo submarino, sino que nos adentra en la vida del célebre comandante, a través de el guión escrito por Laurent Turner y Jérôme Salle, siendo este una adaptación de algunos libros dedicados a su vida escritos tanto por su hijo Philippe, capitán del Calipso, como por su mano derecha Albert Falcó, mostrándonos como empezó su aventura de amor y fascinación por el mar, su retrato no es amble, muestra unos principios duros, donde llega a pactar con petroleras para financiar sus primeras expediciones, su constante lucha por conseguir fondos para llevar sus sueños adelante, el descuido hacia su mujer e hijos, acaba en una relación amor-odio con su hijo Philippe, un ecologista nato quien acabará convenciendo a su padre que preservar el fondo marino debería ser el camino a seguir, "hace más de 30 años, descubrí un nuevo mundo y quise conquistarlo, cuando solo tenía que protegerlo".



Este es el quinto largometraje del francés Jérôme Salle, un director que nos tiene muy acostumbrados al thriller, tanto policiaco como el de acción, con títulos como, "el secreto de Anthony Zimmer", seguro no te sueno, aunque seguramente conocerás el remake que se hizo de él "the tourist", sus títulos más conocidos son sus dos adaptaciones de Largo Winch y "Zulú", un drama policíaco ambientado en la Sudáfrica del apartheid.

"Cuando te sumerges bajo el agua, estás en un estado de ingravidez total, allí abajo el azul se vuelve cada vez más intenso", en esta, nos deleita con unas imágenes de gran belleza, cambiando totalmente de género, adentrándose sin miedo en un drama tanto personal como familiar, mostrando no solo su lado más intimo sino las luces y sombras de un hombre cuyo gran mérito no solo fue adentrarnos a todos por primera vez en el fondo marino, sino la gran cantidad de artefactos ideados para la perfecta simbiosis entre el hombre y el mar.



Si por algo destaca esta película es por el excelso trabajo de mimetismo, pues el actor Lambert Wilson, es Jaques, sus andares, su delgadez, su bronceado, su gorro, todo ello denota un profundo estudio del personaje, seguramente estará nominado a los Oscars, su mujer está interpretada por Audrey Tatou, "Amelie",  quien llena al personaje de fuerza y humanidad, ejemplo de la mujer devota, que sufre en silencio las relaciones extramatrimoniales de su marido, su hijo Philippe está interpretado por un Pierre Niney, "Frantz"(crítica), consolidándose como un auténtico valor de futuro.

"Jacques", es drama que te atrapa desde el principio, sumergiéndote en un viaje al pasado, que tiene su trascendencia en el presente, pues deja un gran mensaje que parece habíamos olvidado, cuidemos el fondo marino, menos mal que siempre estará él para recordárnoslo. 



           

LA ESPERA



Casi una década  ha tardado el debutante Piero Messina en estrenar, un proyecto tan personal como "La espera", inspirada en la obra teatral de Luigi Pirandello "La vida que te dí", Mesina, construye un drama oscuro que se nutre de los silencios, escrito para lucimiento de una elegante, Juliette Binoche.

Anna (Juliette Binoche), tras la trágica y repentina muerte de su hijo, pasa unos días en la villa de Sicilia, únicamente acompañada por su empleado Pietro (Giorgio Colangeli). De forma inesperada, recibe la visita sorpresa de Jeanne (Lou De Laâge), la novia de su hijo, que la había invitado para pasar la Pascua juntos. La joven no conoce a Anna, quien se ve incapaz de confesarle, la trágica noticia, así que le miente y le dice que su hijo vendrá pronto. Pese a los secretos que ambas esconden, se crean unos lazos de unión.


La mentira y cómo afrontar una pérdida, son las bases para construir esta triste y amarga película creada para tocar la fibra sensible del espectador, quien al ver la película se pregunta ¿son buenas las mentiras piadosas?, justamente la historia se construye a partir de una mentira, que da alas a la joven que desea arreglar las cosas con su pareja y a una madre que aplaza el duelo, pues nota que su hijo está muy vivo en el corazón de la joven, a veces es muy difícil afrontar la dolorosa realidad, la muerte de un ser amado afecta a cada persona de manera muy diferente.

La madre podría dar la triste noticia y ahorrarle la inútil espera, pero el espectador entiende en todo momento porque no lo hace y es ahí donde desea llevarnos el director, donde se siente cómodo y la cinta adquiere toda su fuerza, a pesar de su ritmo lento, el drama contenido explota llenando de tristeza, silencio y dolor contenido, la pantalla.

El debutante Piero Messina, asistente de dirección de Paolo Sorrentino en varias de sus películas "La gran belleza" o "La Juventud", crea una película de autor, donde los diálogos, la preciosista puesta en escena y los gestos de las actrices llevan todo el peso dramático.


La historia transcurre en un caserón claustrofóbico de Sicilia, donde se nota la presencia casi fantasmal de ese hijo que nunca llega, todo un mc guffin, que justifica la espera de madre y novia, pero muchas veces no la paciencia del espectador que espera le dé la noticia y así compartir ese dolor que solo una lleva, mientras llega el ansiado momento, el espectador queda deslumbrado por la maravillosa estética de las imágenes, aunque estas no pueden esconder los fallos de guión de una película que parece no acaba de despegar nunca.

Tal como ocurrió en su anterior película "Viaje a Sils María", el dolor contenido, con tono melancólico, está presente en la magnífica interpretación de Juliette Binoche, quien lleva todo el peso de una película creada para su lucimiento, dándonos toda una lección de interpretación, repleta de matices, silencios, gestos y miradas llenas de dolor, tristeza y amargura.La secuencia donde infla una colchoneta, simulando abrazar a su hijo muerto, como intentando insuflar vida en cada bocanada para devolver la vida a lo inerte, es muy difícil de olvidar.


El contraste de la película lo pone su compañera de reparto, Lou De Laâge, cuya sutil interpretación, llena de luz, alegría y frescura, donde la tensión inicial entre ambas mujeres enseguida se desvanece, transformándose en una relación íntima, que les ayuda a ambas a cicatrizar heridas.

La espera es una pieza de cámara, intimista, que gira alrededor de sus dos protagonistas Binoche y De Laâge y de una ambientación preciosista, describiendo el proceso de duelo, que ambas atraviesan, mientras la primera no desea aceptar la perdida de, la segunda ni siquiera es consciente de ella, entre ambas acaba germinando unos lazos de unión, un cariño y un aprecio mutuo, por las que vale la pena la tensa y lenta espera.