ESPERANDO AL REY




Alan Clay (Tom Hanks) es un empresario americano que no ha sido capaz de triunfar en los negocios. Defraudado y decepcionado, decide comenzar un nuevo proyecto allá donde pueda. Por esta razón se traslada hasta Arabia Saudita, donde la economía se encuentra en pleno auge. Ésta será la última oportunidad de Alan para evitar la ejecución de su hipoteca, asumir los gastos de la matrícula universitaria de su hija y conseguir el reconocimiento de los que le rodean.


Esperando al rey, es un cuadro perfecto del mundo contemporáneo, en el que nos encontramos, cuyas pinceladas nos muestra el derrumbe de nuestra estructura económica y como ésta influye en las personas, dirigida por Tom Tykwer, nos proporciona un drama abordado desde la comedia, un estudio sobre las aspiraciones humanas, un retrato perfecto de la cultura Saudí, aprovechado para mostrar el choque cultural, una historia bastante oscura con trasfondo agridulce, donde su protagonista se topa con un oasis emocional y espiritual,  con una enseñanza clara, puedes pasar página si te esfuerzas.

La película trata sobre un empresario Estadounidense, Alan Clay (Tom Hanks) , que nota en sus carnes los efectos colaterales de la recesión económica, ha perdido su casa, se ha divorciado y no puede pagar la universidad de su hija. En un intento por volver a coger las riendas de su carrera y su vida, la empresa para la que trabaja, la Reilant Corporation, le envía a Arabia Saudí, concretamente a la ciudad de Yeda, para cerrar un trato con el rey: venderle un avanzadísimo sistema de teleconferencia por holograma. Solo y desorientado en un país ajeno, enseguida hace buenas migas con Yousef (Alexander Black), el taxista encargado de llevarle hasta la "Metropolis Real de Economía y Comercio", una ciudad fantasma repleta de rascacielos deshabitados y edificios a medio construir en mitad del desierto. El recibimiento burocrático que recibe, le desconcierta, su equipo está hacinado en una tienda de campaña, preparando la presentación, sin wi-fi, sin aire acondicionado y sin tener claro que día serán recibidos por el rey. Debido a este sistema de nervios a Clay le sale un bulto en la espalda, acaba en el hospital donde es tratado por la doctora Zahra Hakem (Sarita Choundry). A través de sus nuevas amistades el empresario, poco a poco, irá entendiendo la cultura del país, un hecho que le cambiará la vida.


Todo empezó en 2012, cuando Tom Hanks tuiteó lo mucho que le había gustado la novela de Dave Eggers  “Devoré Esperando al rey de una sentada y al terminarlo una pregunta me rondaba la cabeza: ¿el autor vería bien que se hiciera una película basada en su libro?”. El material original también dejó huella en el realizador alemán Tom Tykwer, codirector del filme de ciencia ficción El atlas de las nubes (protagonizado por Hanks en 2012). “Un holograma para el rey” me tocó la fibra de una forma muy particular”, recuerda Tykwer, organizó una reunión con el autor de San Francisco y Hanks en un hotel de Los Ángeles. Después de proponer ideas para llevar el libro al cine, Tykwer y Eggers llegaron a un acuerdo muy poco convencional en Hollywood. “Dave y yo confiamos ciegamente el uno en el otro”, explica el director. “Me encanta que se ofreciera a pasar del rollo de los contratos y propusiera que ambos firmáramos un folio en el que pusiera ‘Prometo no portarme como un cretino’. Compartimos el mismo concepto del intercambio artístico. Dave sabe que cuando permites que alguien se apropie de tu visión, tienes que mantenerte al margen”.

Tykwer también tenía muchas ganas de volver a colaborar con Hanks. “Para un realizador, trabajar con Tom es muy liberador porque siempre está abierto a todas las situaciones”, apunta el director. “Es como un niño megainteligente que entra en una habitación y pregunta, ‘¿Dónde están los juguetes?’ y luego dice, ‘Vale, ¡a ver qué podemos hacer con ellos!”. Ese enfoque te inspira a ser muy creativo porque sabes que cuando se te ocurre algo, él va a coger tu idea y hacer algo increíble con ella”.

Basada en la novela de Dave Eggers, Esperando al rey ha sido escrita y dirigida por Tom Tykwer (El atlas de las nubes, Corre, Lola, corre, el perfume), quien aprovecha el encanto y el talento natural de Tom Hanks, para dotar a la cinta del humor necesario para bordar el drama con sutileza, centrándose en las situaciones cómicas que rodean la dramática situación de Alan, además, amplifica los elementos románticos de la novela de Eggers, al trasladarla a la gran pantalla, ese punto de romance aporta un nuevo sentido a la vida de Alan.

La película me ha recordado a "La pesca del salmón en Yemen", donde al igual que en ésta, se muestra la visión de estos jeques, donde tú ves desierto y arena, ellos ven rascacielos, universidades, hospitales,..... en fin el progreso, el futuro, como se ve en la “Metrópolis Real de la Economía y el Comercio".

Está protagonizada por : Tom Hanks (El puente de los espías, Algo para recordar, Forrest Gump),  quien encarna a Allan, un hombre que lo ha perdido todo: se ha divorciado, su puesto en Reliant Corporation está en el aire y le preocupa perder el contacto con su hija, esta solo, no parece que tener amigos, El pobre Alan está pasándolo fatal, pero la situación resulta graciosa porque se nos presenta como una yuxtaposición: intenta entender el país cuando ni siquiera consigue entender su propia vida, Cuando Alan llega a Arabia Saudí no tiene ni idea del país, más allá de los típicos clichés exagerados. “Aunque él no es feliz, intenta transmitir optimismo para vender el holograma 3D y para animar a su equipo. En esos momentos vemos cómo era antes Alan Clay, un tío lleno de vida y energía. Y es ahí donde reside la comedia”, dice Hanks.


Sarita Choudhury (“Homeland”, Los juegos del hambre: Sinsajo - Parte 2), Alan consigue superar su mal rollo gracias a Zahra Hakem, una cirujana muy atractiva, de carácter reservado, transmite tranquilidad,  tiene esos ojazos y esa melena que parece tan suave que dan ganas de usarla como manta. Dicho lo cual, Sarita también tiene un alma tan oscura como sus ojos negros,  muy bien interpretada por la actriz londinense Sarita Choudhury, conocida por  el papel de Mira, la sufrida esposa del jefe de la CIA Saul Berenson, en la galardonada serie “Homeland".

Alexander Black (“30, Debt-Free & Far From Happy”), Antes de conocer a Sarita, la primera persona con la que Alan entabla amistad en Arabia Saudí es Yousef, un taxista interpretado por el actor egipcio Alexander Black. “Yousef es la personificación de un puente entre dos culturas”, Tiene muy interiorizadas algunas costumbres saudíes, pero a su vez conoce bien la cultura occidental,  Completan el reparto Tom Skerritt (“Picket Fences”), Sidse Babett Knudsen (“Borgen”) y Tracey Fairaway (Sobran las palabras).



Esperando al rey es una película repleta de ansiedad y angustia, una divertida comedia de sonrisa suave, llena de melancolía, una apuesta decidida por las segundas oportunidades que nos da la vida, con un Tom Hanks pletórico llevando el peso de una película, que gustará por su sencillez, por su increíble puesta en escena y sus continuos toques de humor, divirtiendo al espectador mientras toca temas de suma importancia.


  


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