Entrevista MARCOS CABOTÁ y TONI BESTARD



Se trata de un proyecto muy ambicioso ¿Cómo surgió? ¿Fue a raíz de cuando conocisteis a David en Sitges o ya era una cosa que teníais en mente?
Marcos Cabotá: No, no. Conocer a David en Sitges fue una anécdota que luego nos ayudó bastante para poder contactar con él, pero todo surge en una noche de cena de dos amigos que casualmente son directores de cine y que empiezan a hablar de cine. Salió el tema Star Wars y en un momento dado nos preguntamos, ¿qué había sido de David Prowse? Y como teníamos su contacto, decidimos llamarle y decirle “Oye, estamos pensando hacer un pequeño corto-documental sobre ti”. En un primer momento dijo que sí, que le gustaba la idea. Fuimos a hablar con él y a raíz de ese encuentro decidimos que no era un cortometraje sino una película lo que teníamos que hacer. Así nació este proyecto.
¿Pero la finalidad era rodar esa secuencia como homenaje?
M.C.: Siendo sinceros, no era ese el objetivo. Pero cuando conocimos su historia en Londres y nos hablaba de esa manera de aquella secuencia que no pudo hacer, nos dimos cuenta enseguida que el objetivo final era coger a David y grabar esa secuencia con él. Finalmente se pudo hacer pero no se pudo mostrar. Y así lo tenemos en el documental.
Es una pena, ¿no? Que no se haya mostrado esa parte de la película.
Toni Bestard: Sí, es una pena. Pensábamos que sería un desastre. Para nosotros fue muy frustrante ese momento, cuando nos contestó Lucas Films y nos dijo que no se podía mostrar, que no se podía hacer, pensamos: No podemos acabar la película…”. Nuestra ilusión era acabarla con esa escena. Pero cuando lo montamos y lo vimos tuvimos esa sensación de que, el hecho de que nos lo hayan prohibido, que no se vea, le da un valor añadido a la historia y refuerza mucho lo que los personajes en el documental cuentan en relación al excesivo control que tiene Lucas Films sobre sus cosas y al ninguneo hacia David. Nos hubiera gustado mostrarla, sí. ¿Es necesario mostrarla?, creo que no.
Se le ve realmente emocionado, ¿Cómo lo visteis cuando la vio? 
M.C.: Encantado, emocionado. Creo que de alguna manera cerramos un capítulo que no llegó a cerrarse en su vida. Y sobre todo que se pudo mostrar a fans, aunque realmente no está abierta al mundo. La gente que hubo aquel día en esa sala son fans de Star Wars y pudieron celebrarlo con él. Recibió ese aplauso que quizá no tuvo treinta y cinco años antes, con lo cual él estaba encantado con la película, con el proyecto, con todo. Nosotros estamos muy contentos de que él esté contento, porque para nosotros era una gran responsabilidad coger a un icono del cine y hacer algo de lo que se sintiera orgulloso, que no se arrepintiera y dijera, ¡Madre mía en lo que me he metido!
¿Cuál ha sido la relación con Lucas Films a lo largo de este proyecto? 
T.B.: La relación curiosamente ha sido cordial. Hemos contactado con ellos en varias ocasiones, hay fotografías de las películas que son suyas y que nos las han vendido. Y no ha habido ningún problema. Conocen el documental y han recibido incluso una copia del documental. No tenemos noticias sobre si lo han visto o no lo han visto, si les gusta o no, y las únicas negativas que hemos tenido han sido en relación a la secuencia y a la entrevista con George Lucas. Ha sido una relación puramente empresarial, de tener unas cuantas llamadas, unos cuantos emails. No hemos podido entrevistar a nadie de dentro de Lucas Films, pero sí que hemos entrevistado a gente estrechamente relacionada a Lucas Films. En ese sentido, ha sido buena. Nosotros no tenemos ningún reparo en admitir que somos muy fans de George Lucas y que somos muy fans de lo que ha hecho Lucas Films. Simplemente, estos personajes ponen sobre la mesa unos hechos que ocurrieron y nosotros los contrastamos, pero el afán no era criticar a Lucas Films, nuestro afán era hacer justicia a David Prowse.
Marcos, apareces en el documental como el centro que guía la narración, ¿por qué apareces tú y en cambio Toni no?
M.C.: Fue culpa de Toni. A día de hoy me arrepiento porque aunque no lo parezca soy un poco tímido y no estaba preparado para esto. Al final es verdad que estábamos buscando un personaje que nos llevara hacia David Prowse, y contar esta historia de una forma narrativa más cinematográfica, por decirlo de alguna manera. Toni se levantó una mañana, me llamó y me dijo “El personaje tienes que ser tú. Aparte, eres codirector, conoces mucho a David Prowse, y eres muy fan de Star Wars”
T.B.: Creo que siendo dos directores necesitábamos a alguien que tuviera la visión desde fuera durante el rodaje. Luego en postproducción estamos juntos, pero durante el rodaje Marcos se encargaba de hacer todas las entrevistas, digamos que de la parte periodística, documental. Yo simplemente estuve coordinando más la parte técnica. Pero luego entre los dos hablábamos mucho de la historia, el guion lo escribimos a cuatro manos. Pero yo creo que de alguna manera necesitábamos esa representación del fan. Marcos es más joven, es más fan y tiene mucha más cara que yo (Risas).
El título es una de las frases más icónicas del cine, ¿siempre fue este?
M.C.: No. Como en todos los proyectos hay títulos previos, el primero era Finding David Prowse.
T.B.: Descubriendo a David Prowse.
M.C.: Pero al final, poco a poco, nos fuimos dando cuenta que por razones, de entrevistas, de la película, sobre la paternidad que tiene David Prowse con el personaje de Darth Vader y la frase, que no puede ser más icónica y más comercial, todo viró al título I am your father, del cual estamos encantados.
¿Por qué las ilustraciones en Blanco y negro? Tienen una fuerza importante.
T.B.: La verdad es que nos gustaban por eso y hablando con Rafa, que es un genio en esto del cómic, la ilustración, estuvimos pensando en un tipo de ilustración que estuviese un poco al límite del copyright. Es decir, fijaros que todo son sombras. Hablamos de sombras chinescas en su momento y queríamos que fuesen siluetas. Entonces prácticamente todo está más relacionado con el blanco y negro. Por eso se optó más por el blanco y negro más que por el color, que quizá no hubiese funcionado tan bien.
En cuanto al guion, ¿hasta qué punto lo teníais más o menos claro desde el principio o ibais improvisando en montaje?
M.C.: Bueno, los documentales siempre van creciendo a lo largo que vas descubriendo parte de la historia, pero sí es verdad que teníamos claro que debía tener un principio, un desarrollo y un final como cualquier película, y con una historia. Entonces esa parte de la historia, con todo lo que habíamos investigado Toni y yo, la teníamos clara. Si es verdad que una vez que estábamos en el campo de batalla hubo cosas que nos hicieron movernos hacia un lado o hacia otro. Luego ya entras en la sala de montaje y es otro mundo, es empezar de cero de alguna manera. Entonces, por ahí sí lo teníamos bastante claro y sí fue un guion que tuvimos muy bien preparado para ser un documental convencional.
T.B.: Es que además nosotros venimos del campo de la ficción. Yo he hecho mis pinitos en documental pero básicamente los dos hemos trabajado más en ficción. Hablamos de eso y de construir un guion que tenga una estructura de película. Que tenga su primer, segundo y tercer acto, sus giros, para que enganche más al público. Porque no queríamos el simple documental. Muchos documentales se ruedan casi sin guion, entonces a medidas que ruedas vas montando. Sí que había un guion muy cerrado previamente, lo que pasa que es cierto que te encuentras con novedades y con cosas…, ese guion original acababa con George Lucas estrechando la mano a David Prowse. Era el guión que buscábamos, pero no pudo ser.
¿Cuánto tiempo en total habéis dedicado a esta película documental desde que empezó el proyecto hasta que lo habéis acabado?
T.B.: Pues lo empezamos a hablar hace tres años.
M.C.: En navidades del 2012.
T.B.: Y en febrero, marzo, de 2013 empezamos a rodar.
M.C.: “Esto es una cosa que nos llevará seis meses”. Y bueno, tres años después, aquí estamos.
T.B.: Sí, en documental es imposible planificar un rodaje continuo como en las películas de ficción, que te marcas unas fechas de aquí a aquí. Es imposible. Entonces eran como rodajes espaciados en el tiempo. Rodamos incluso en febrero de este año. Hemos ido rodando y montando a la vez. Es un proceso muy largo.
Hay un momento de la película que Marcos dice, “Ahora es el momento oportuno para que se cuente esta historia” ¿Cómo ha afectado la saga, la tercera trilogía de Star Wars a la creación de I Am Your Father?
M.C.: Sinceramente no ha afectado nada, nos alegra que salga a la vez. Y ha sido un cúmulo de casualidades porque cuando nosotros empezamos el proyecto en el 2012, Disney no había comprado a Lucas Films. El proceso del documental y de postproducción nos ha llevado hasta este momento. Estamos encantados por coincidir, ser un poquito los teloneros… No afectó en el proceso de guión pero sí es verdad que fue un empuje emotivo saber que nosotros íbamos, más o menos, a coincidir con las nuevas películas de Star Wars. Además que mucha gente de la que quisimos entrevistar tenían pie y medio dentro de las nuevas películas y muchos, por cautela, nos dijeron que no podían aparecer en las entrevistas. Y bueno, algún entrevistado tenemos que ha trabajado en The Force Awakens como puede ser la persona que hizo el caso de Darth Vader, Brian Muir, que ha hecho el casco de Darth Vader de nuevo y otras cosas en la nueva película. Por ejemplo tenemos a un entrevistado que tuvimos que quitar precisamente porque tenía un papel importante en la nueva película.
T.B.: Pero sí que es cierto que en la fase final del documental, cuando ya se sabía que estaban rodando, sí que ha habido mucha cautela. Algunas personas ligadas a la saga, en teoría, tienen prohibidas las entrevistas. Quizás no sea porque era este documental sino porque era que no podían dar entrevistas a nadie.
Al ser un documental, ¿fue difícil encontrar una productora que os apoyara?
T.B.: No. Nosotros somos de Mallorca y las productoras también. Tuvimos una productora principal, Nova, que fue la que creyó más en el proyecto y apostó por él. Es una película prácticamente financiada de manera privada. No ha habido ningún tipo de subvención ni ayuda. Se sumó una productora más, Singular, que había producido mi primer largometraje, y luego Marcos y yo montamos nuestra propia productora. También participamos en el proyecto como coproductores, aparte de directores. Y luego sí que entró en la parte final una televisión, que es IB3, la televisión autonómica de Baleares. Es una película muy mallorquina. Aunque también muy internacional.
M.C.: No olvidaros del crowdfunding.
T.B.: Decidimos hacer un crowdfunding, Marcos y yo, para acabar una parte del rodaje que nos faltaba y gracias a ese crowdfunding pudimos acabarlo.
¿Creéis que algún día se enmendará el error y acabará esta lucha de egos?
M.C.: Es complicado. No creo que sean egos de empresas. Son personas y al final el ego se lo pueden guardar. Y no estoy hablando de Lucas Films, ni tampoco de David. Yo creo que unos buscan reconocimiento y otros buscan autoría. Ojalá que este documental sirva para calmar unas aguas que no deberían estar removidas treinta y cinco años después. Que estamos hablando de una macroempresa, con muchísima gente que trabaja en ella, comparado con un señor que vive en las afueras de Londres, por lo cual esperemos que sirva de eso.
Puede ser un pequeño hombre pero es una de las figuras icónicas del cine, seguramente el villano de villanos.
M.C.: El villano de los villanos, el más famoso. Muchísima gente que no ha visto las películas reconoce el personaje de Darth Vader. Niños que ni siquiera han empezado a ver las películas saben quién es Darth Vader. Por lo cual, yo creo que es el villano más reconocible de la historia del cine. Creo que debería ser reconocido por su propia empresa. Puede ser que algún día… Toni y yo siempre decimos que lo bonito es que al final este documental se proyectara en una convención oficial de Star Wars y que después del documental David Prowse fuera al escenario y diera las gracias. Ojalá.
Tras rodar el documental, ¿cómo describiríais a David Prowse como persona y personaje del cine?
T.B.: Como persona del cine, hay una frase que dice Jonathan Rigby, un historiador, que me parece muy acertada: “El tipo estuvo en el momento adecuado, en el lugar adecuado…Tuvo esa gran suerte, conseguir que por su físico, le cogieran en las películas de la Hammer. Eso fue una cadena. Estaba ahí y de Hammer llegó a Lucas. Y con lo difícil que es que una persona como él entre en el mundo del cine, consiguió estar a la altura. Porque no olvidemos que durante todas las películas de Star Wars él tenía que aprenderse todos los diálogos de Darth Vader y tenía que interactuar con los actores. Con actores muy preparados como Harrison Ford, Carrie Fisher, Peter Cushing, Alec Guinness. Y él interactuaba con esa gente, se aprendía las frases. Supo estar a la altura de lo que se supone que es ser actor. Como persona es un tipo muy “british”, muy serio, muy normal. Son muchos años, lo hemos conocido con ochenta años. No sé cómo sería con cuarenta pero con ochenta es un señor que le gusta tomar su té. No es muy aficionado al cine, es un tipo más aficionado al deporte y disfruta del tiempo libre que tiene como señor de ochenta años. Eso sí no quita que cada fin de semana se vaya a un lugar del mundo a firmar autógrafos como Darth Vader.
¿Qué le diríais a la gente para que viera el documental? ¿Cómo les animaríais?
T.B.: Primero, hay una cosa muy importante. Que no les dé miedo la palabra documental. Porque es una película, por eso la estrenamos en cines. Es un documental, es cierto. Pero es una película documental. Es una gran diferencia. Hay gente que tiene que cambiar el chip en esas cosas.
M.C.: Creo que hay dos tipos de personas que pueden ver esto: los fans de Star Wars y los que no son fans de Star Wars. Nosotros hemos tenido de gente que ya ha visto la película, tenemos feedback positivo de ambos grupos. El fan de Star Wars, que es difícil porque lo sabe todo de la saga, es muy crítico con todo lo que se hace alrededor de las películas. Recuerdo que en una proyección en Sitges salían y nos decían: “Es que somos fans desde hace treinta años y hemos descubierto cosas que no sabíamos y que son muy interesantes”. El fan de Star Wars no va a ver lo mismo de siempre. Va a ver, desde otro punto de vista, algo relacionado con sus películas favoritas. Y luego el que no es fan de Star Wars también es un público difícil, que es un poco el público objetivo que perseguíamos Toni y yo, salir con la sensación de “tengo que ver estas películas, me apetece ir a casa y ver Star Wars y darles una oportunidad porque les ha gustado la historia humana de Darth Vader”.
T.B.: Mira, gente que no era fan del folk americano de los setenta disfrutó de Searching for Sugar Man. Creo que sin ser fan de Star Wars podrán disfrutar de I am your father. Es un poco el mismo ejemplo. Aparte fue un documental de referencia, coincidió que se estrenó y los dos empezábamos a rodar. Creo que no es necesario que te guste Star Wars para que te guste la historia de David Prowse.
¿Cómo esperáis que sea la acogida del público?
M.C.: Yo creo que si le dan la oportunidad, es una película de boca-oreja. Estamos teniendo muy buen feedback en las proyecciones, en los festivales. Si esa gente sale contenta en la primera proyección, se lo dice a otras personas que quizás, como te dije antes, son un poco reacias de ver una película documental. Si dan el paso creo que les va a gustar, pero esto nunca se sabe. Nos gustaría que fuera todo un éxito.
¿Algún proyecto en mente ahora?
M.C.: Estamos en largometrajes distintos, de ficción, y tenemos una idea rondando ahí para hacer otro documental.
T.B.: Sí, ahora ha llegado el momento de la pausa para la ficción. Él acaba de montar una película de terror. Yo quiero levantar un proyecto el año que viene. Individualmente como directores de ficción vamos por caminos distintos pero sí que hay una idea en común para un proyecto de documental, para dentro de dos años, también de estilo internacional, del que no podemos contar nada.





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