BLIND





Después de perder la vista, Ingrid (Ellen Dorrit Petersen) casi nunca sale de su piso. Todavía recuerda cómo es el mundo donde vivía, pero las imágenes que antes eran muy claras empiezan a ser sustituidas por visiones cada vez más borrosas. Ingrid sospecha que su marido Morten (Henrik Rafaelsen) no siempre va a trabajar cuando se despide de ella. ¿No se quedara en el piso para observarla a escondidas? Y cuando dice que escribe correos electrónicos para la oficina, ¿no estará en realidad chateando con su amante?.
Morten y Einar (Marius Kolbenstvedt) eran compañeros y amigos en la universidad, a los dos les apasionaba la música y el cine. Pero ahora, Einar ha dejado atrás sus pasiones y prefiere sumirse en el mundo del porno online y espiar a su bonita vecina Elin, una sueca que vive al otro lado de la calle. Elin se quedó sin un solo amigo al divorciarse y su única compañía es su hija de diez años.


El guionista de la excelsa “Oslo 31, de Agosto”, Eskil Vogt, realiza una más que prometedora opera prima con “Blind”, un relato creado a partir de los monólogos de una invidente, escritos por un amigo suyo, una cinta tan rara como genial, acercándose mucho a la brillante factura de “Oslo 31, de Agosto” (2011) del director Joachim Trier.

“Todavía puedo ver en mis sueños.” Con un monologo inicial sobre la percepción y los detalles nos introduce rápidamente en el epicentro de la historia: donde la protagonista Ingrid, una escritora treintañera acaba de quedarse ciega, causada por una atrofia o enfermedad degenerativa ocular, afectando de manera irremediable su estilo de vida. Y como si volviese a nacer la protagonista, nos guía cual lazarillo de Tormes, por el reinicio y adaptación de su vida, reordenando su rutina, e intentando desarrollar su talento creativo.

Eskil Vogt, posee un singular estilo narrativo, recurre al monólogo interno (voz en off), enumeración de datos en apariencia intrascendentes, un tono intimista, naturalismo en la construcción de los personajes, un potente y vertiginoso lenguaje visual, la sexualidad como tema destacado.


Blind es todo un reto para cualquier cineasta, recrear el mundo interior de una mujer invidente, mostrando sus miedos e inseguridades, Ingrid sospecha que su marido no va a trabajar cuando se despide de ella ¿No se quedará en el piso para observarla? O cuando escribe e-mails ¿No estará chateando con su amante?, tiene miedo a perder su talento creativo, miedo a su nueva forma de vida, a convertirse en una desvalida, miedo a su matrimonio, a la infidelidad, a la falta de deseo, miedo a salir a la calle, a sentirse observada, miedo a ser madre………, Ingrid está muy bien interpretada por la actriz Ellen Dorrit Petersen, de rostro tan dulce como enigmático, cuyo arco interpretativo es muy complicado sabiendo mostrar en todo momento el estado de ánimo del personaje.


Como toda buena película se sustenta en un gran guión, muy bien construido, que sigue los pasos de una mujer al perder la vista, refugiándose en la soledad de su hogar y con gran sutileza, casi sin darnos cuenta, se sumerge en la mente subconsciente de la protagonista, ahondando en su mundo interior, donde los protagonistas son las personas de su entorno más cercano, todo un reto, entremezclar el mundo real con el creado por la truculenta mente de Ingrid, realmente cuesta discernir, entre las líneas de ficción y realidad, qué es real y qué es proyectado en la red de tensión psicológica entretejida en el discurrir del metraje, haciendo sentir ciego, desorientando al espectador, pues no sabe muy bien que está viendo, siendo esta una manera magistral de mimetizarte con el personaje femenino.

Lo que sabe muestra a la perfección la película es la soledad y el aislamiento, de su protagonista, así como el declive de una relación de pareja, que el tiempo se ha encargado de ir desgastando, en una ambientación muy cuidada, pulcra, minimalista, clara y luminosa se construye una historia oscura, fascinante, sexy, conmovedora.


Blind es una película muy original, absolutamente recomendable para ver incluso más de una vez , pues hay sin duda detalles tan sutiles que son difíciles de atrapar a la primera, por todo lo expuesto NO recomendaría esta película a nadie cuya intención sea ENTENDER la película, pues esta tiene muchos matices e interpretaciones posible, siendo esa su gran riqueza, sin duda el director Eskil Vogt, se convierte con todo merecimiento en un cineasta a seguir, esperemos su próxima obra no nos defraude. 






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