APRENDIENDO A CONDUCIR


Una feel-good movie que nos conduce a la superación personal de sus personajes unos sobresalientes Ben Kingsley y Patricia Clarkson por los que vale la pena pagar una entrada de cine


Dirigida : Isabel Coixet
Interpretada :  Patricia Clarkson (Wendy), Ben Kingsley (Darwan), Grace Gummer (Tasha), Jake Weber (Ted),
Género : Comedia / Drama / Romance
Dración: 105 min
Guión : Sarah Kernochan
Música : Dhani Harrison y Paul Hiks
Fotografía : Manel Ruiz
Productora : Broad Green pictures
Distribuidora : A Contracorriente Films
Estreno en España : 3 Julio 2015



Wendy es una escritora de Manhattan que decide sacarse el carnet de conducir mientras su matrimonio se disuelve. Para ello toma clases con Darwan, un refugiado político que se gana la vida como taxista e instructor en una autoescuela.



Isabel Coixet es una cineasta tan internacional que no encontramos ningún signo de identidad español, en una película cien por cien Neoyorkina, la directora de Mi Vida Sin Mi (2003), La Vida Secreta de las Palabras (2005) o La Elegida (2008) nos trae Aprendiendo a Conducir, con Ben Kingsley y Patricia Clarckson cuyas brillantes actuaciones bien valen pagar una entrada de cine . 

Isabel Coixet continua con uno de sus temas favoritos , dibujar tanto las sensibilidades, como las necesidades afectivas y eróticas de la pareja, además lo narra con fluidez y naturalidad, sabiendo tratar cuestiones sentimentales sin resultar empalagosas ni edulcoradas, su ritmo lento parece que no conduce a ninguna parte pero dibuja a la perfección tanto a los personajes como a la ciudad de Nueva York. 


La directora utiliza las lecciones de conducir como terapia para evadirse tanto de los problemas como de las decepciones familiares, superando los miedos personales y tomar la dirección correcta así como las riendas de tu vida. 

Aprendiendo a conducir narra la historia de una mujer que ve como su vida se derrumba ante el abandono repentino de su marido y por otro un inmigrante indio que se gana la vida como instructor de autoescuela por el día y como taxista por la noche. 
La relación entre ambos no empieza de la mejor forma posible pero a medida que va evolucionando la película se abren el uno al otro, conociendo sus vivencias y logrando una gran empatía entre ellos, aprendiendo el uno del otro. 

La cinta desarrolla una serie de subtramas , la inmigración, la problemática de la etnia Skih en la india y el choque de culturas. 


La acción se desarrolla en su mayoría en un taxi que junto a la ciudad de Nueva York se erigen como unos personajes más de la película, dentro de el taxi se producen los mejores diálogos, creando un estimulante juego intelectual entre una escritora neoyorquina y un taxista indio. 

Ambos personajes pertenecen a mundos opuestos en todos los sentidos, en una historia que sabe enseñarnos con inteligencia y sabiduría,  aunque tengamos grandes diferencias sociales y culturales, todas las personas vibramos al son de los mismos impulsos vitales. 

La película es irónica, con sentido del humor, sencilla, agradable, emotiva, ingeniosa, sentimental, un drama romántico no del todo convencional que es imprescindible disfrutarla en versión original, para disfrutar del gran despliegue interpretativo por parte de Ben Kingsley tiene grandes dotes para la composición de personajes un personaje que me recuerda salvando mucho las distancias al que en su día realizo en Ghandi.


Tanto Ben Kingsley como Patricia Clarckson nos deleitan con unas grandes interpretaciones muy reales, muy humanas y sabiendo transmitir a la perfección las emociones que necesitan sus personajes en cada momento sin caer en exageraciones. 

Aprendiendo a conducir es una feel-good movie , relato ameno, buenrollista reivindica el dicho "si quieres puedes" demostrando que ninguna pena dura eternamente, una sobredosis de optimismo, con unas interpretaciones sobresalientes con la ciudad de Nueva York como fondo , absolutamente recomendable.







NOTABLE

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